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Policiales: El 2 de febrero se conocerá el veredicto en el juicio por el asesinato del nene Lucio Dupuy
19/01/2023 | 102 visitas
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El jueves 2 de febrero se conocerá el veredicto en el caso de Lucio Dupuy, el nene de cinco años que fue asesinado en noviembre de 2021 en La Pampa. La madre del pequeño, Magdalena Espósito Valenti, y su pareja, Abigail Páez, están acusadas por homicidio calificado y abuso sexual gravemente ultrajante del menor. Fuente OelDiarioar

El abuelo de Lucio, Ramón Dupuy, hizo en las últimas horas un fuerte reclamo a las organizaciones de derechos humanos y al Estado por no comunicarse con la familia tras el crimen. Además, apuntó contra la jueza Ana Clara Ballester que le dio la tenencia del menor a la madre.

“Ningún colectivo, ni organismos de derechos humanos, ni el Estado nos preguntaron cómo estamos. Seguimos consternados, con el mismo dolor”, afirmó el abuelo del menor en declaraciones radiales. Sobre la jueza, señaló: “No tuvo sentido común, no trabajó. Sin mirar el expediente le chantó la firma y le revocó la tenencia que tenía mi hijo mayor y se lo devolvió a la progenitora. Con la firma esa en el expediente, sentenció la muerte de Lucio”.

“Nos imaginábamos que Lucito podía estar vendiendo droga en la calle siendo muy pequeño, dentro de cuatro o cinco años. Sabíamos y la jueza sabía que la mamá consumía y vendía droga. La vida que llevaba era mala. Drogándose en las plazas de Santa Rosa, teniendo fiestas clandestinas cuando estábamos en plena pandemia y no se podía hacer fiestas. Aun así, le devolvió a Lucito a la mamá. Y fue el desenlace fatal para él. La jueza es inepta, inoperante”, agregó

Por su parte, el padre de Lucio, Christian Dupuy, publicó hace unos días una carta en redes sociales en la que manifestó que siente que vive bajo “una tortura constante”. “Deseo que la vida me pase rápido, disfrutando de todo lo que tengo, para volverte a ver. Te extraño”, escribió.

“Lo he intentado y es inútil, llevo un tiempo tratando de soltarte, pero es totalmente inútil intentar olvidar algo que está y siempre estuvo tan dentro de mí”, señaló. “Es imposible olvidar la sensación de cuando llegaste al mundo y te entregaron a mí envuelto en mantitas, imposible olvidar lo desgarrador y doloroso (que fue) verte en un cajón, cuando la ley de la vida dice que un hijo debe enterrar a su padre, y no así como pasó”.

En su alegato final en los últimos días de diciembre, Espósito Valenti se defendió: “Cuando lo dejé en mi casa, me saludó, estaba con vida. Al día de hoy sigo sin poder creerlo. A muchos les parecerá mal que no esté llorando, pero me mentalicé para ser lo más fuerte posible para poder hablar claramente. A Lucio lo lloro en privado, me parece más humano que hacerlo delante de personas que no me conocen a mí, ni conocieron a Lucio”.

“Se me critica a mí, pero no al progenitor –porque padre le queda grande–. A él se lo justifica cuando la responsabilidad era de los dos. En todo momento él (Cristian Dupuy) se desentendió de la criatura”, añadió.

Páez, en tanto, declaró: “Todo lo que puedan decir de mí es horrible, por eso le pido perdón a las personas que se hayan sentido tocadas por el tema y por toda esta situación, y que lo lloran y lo extrañan como me pasa a mí y a su mamá. También quiero pedirles disculpas a mi familia y a mi mamá porque les fallé, porque ella no me enseñó estas cosas. No sé realmente lo que pasó, tengo muchas lagunas en la cabeza, y si no conté detalles es porque estoy muy traumada. Sé que él (por Lucio) me perdonó. Ojalá yo me pueda perdonar”.

En su alegato de cierre, la fiscal Verónica Ferrero dio por probado que el 26 de noviembre de 2021 las acusadas “agredieron físicamente, en forma conjunta”, a Lucio entre las 17.30 y las 19.40 en la casa en la que vivían en Santa Rosa ocasionándole múltiples lesiones; y agregó que esas lesiones le provocaron la muerte luego de un período de agonía.

En base a la autopsia, Ferrero habló de un maltrato físico continuo con lesiones de vieja data y consideró que también quedaron acreditados los abusos sexuales en reiteradas ocasiones.

La fiscal acusó a Espósito Valenti de abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de realización con acceso carnal vía anal con un objeto agravado por haber sido cometido por la progenitora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años. Todo como delito continuado, en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía.

A Páez le imputó abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de realización y con acceso carnal vía anal con un objeto; agravado por haber sido cometido por la guardadora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años; todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía.

Según fuentes judiciales, con estas acusaciones a las acusadas les correspondería una pena de prisión perpetua.

Por otra parte, el apoderado de la querella particular, José Mario Aguerrido, que representa a Christian Dupuy, adhirió a esas acusaciones y agregó la agravante de odio de género para el homicidio, ya que, según sostuvo, esa fue la motivación para matar a Lucio. En su opinión, eso quedó probado a partir del nivel de violencia continua que existió hacia el niño.

La defensora oficial de Páez, María Silvina Blanco Gómez, sostuvo afirmó que no existió un homicidio agravado sino un homicidio preterintencional, es decir que no existió dolo (intencionalidad) y que la imputada no buscó el resultado muerte. A continuación enumeró siete conductas que la imputada ejecutó para evitar el deceso del niño, como la práctica de RCP para reanimarlo, su traslado a la posta sanitaria, la búsqueda de ayuda en la policía y el llevarlo al hospital Evita.

El defensor oficial Pablo De Biasi, en tanto, pidió la absolución de Espósito Valenti porque, aseguró, “en el lugar de los hechos hubo una persona y no dos” y descartó la coautoría del homicidio. También descartó cualquier responsabilidad de la madre por omisión.

Fueron en total 18 las audiencias a puertas cerradas que tuvieron lugar en el marco de este juicio. El 2 de febrero los jueces Aníbal Olié, Alejandra Ongaro y Daniel Sáez Zamora darán a conocer la sentencia.

Las defensas de las acusadas solicitaron la división del debate, lo que comúnmente se denomina juicio de cesura o cesura de juicio. Eso es posible “cuando la pena máxima de los hechos punibles imputados, según la calificación jurídica de la acusación y del auto de apertura, supere los seis años de prisión”, de acuerdo a lo que establece el artículo 343 del Código Procesal Penal de La Pampa.


Por eso, cuando se conozca la sentencia, el Tribunal solo resolverá si Espósito Valenti y Páez son culpables o inocentes, pero no fijará una pena. Para ello habrá una nueva audiencia en un plazo no mayor a los 15 días a partir de conocerse el fallo.



“Ningún colectivo, ni organismos de derechos humanos, ni el Estado nos preguntaron cómo estamos. Seguimos consternados, con el mismo dolor”, afirmó el abuelo del menor en declaraciones radiales. Sobre la jueza, señaló: “No tuvo sentido común, no trabajó. Sin mirar el expediente le chantó la firma y le revocó la tenencia que tenía mi hijo mayor y se lo devolvió a la progenitora. Con la firma esa en el expediente, sentenció la muerte de Lucio”.

“Nos imaginábamos que Lucito podía estar vendiendo droga en la calle siendo muy pequeño, dentro de cuatro o cinco años. Sabíamos y la jueza sabía que la mamá consumía y vendía droga. La vida que llevaba era mala. Drogándose en las plazas de Santa Rosa, teniendo fiestas clandestinas cuando estábamos en plena pandemia y no se podía hacer fiestas. Aun así, le devolvió a Lucito a la mamá. Y fue el desenlace fatal para él. La jueza es inepta, inoperante”, agregó

Por su parte, el padre de Lucio, Christian Dupuy, publicó hace unos días una carta en redes sociales en la que manifestó que siente que vive bajo “una tortura constante”. “Deseo que la vida me pase rápido, disfrutando de todo lo que tengo, para volverte a ver. Te extraño”, escribió.

“Lo he intentado y es inútil, llevo un tiempo tratando de soltarte, pero es totalmente inútil intentar olvidar algo que está y siempre estuvo tan dentro de mí”, señaló. “Es imposible olvidar la sensación de cuando llegaste al mundo y te entregaron a mí envuelto en mantitas, imposible olvidar lo desgarrador y doloroso (que fue) verte en un cajón, cuando la ley de la vida dice que un hijo debe enterrar a su padre, y no así como pasó”.

En su alegato final en los últimos días de diciembre, Espósito Valenti se defendió: “Cuando lo dejé en mi casa, me saludó, estaba con vida. Al día de hoy sigo sin poder creerlo. A muchos les parecerá mal que no esté llorando, pero me mentalicé para ser lo más fuerte posible para poder hablar claramente. A Lucio lo lloro en privado, me parece más humano que hacerlo delante de personas que no me conocen a mí, ni conocieron a Lucio”.

“Se me critica a mí, pero no al progenitor –porque padre le queda grande–. A él se lo justifica cuando la responsabilidad era de los dos. En todo momento él (Cristian Dupuy) se desentendió de la criatura”, añadió.

Páez, en tanto, declaró: “Todo lo que puedan decir de mí es horrible, por eso le pido perdón a las personas que se hayan sentido tocadas por el tema y por toda esta situación, y que lo lloran y lo extrañan como me pasa a mí y a su mamá. También quiero pedirles disculpas a mi familia y a mi mamá porque les fallé, porque ella no me enseñó estas cosas. No sé realmente lo que pasó, tengo muchas lagunas en la cabeza, y si no conté detalles es porque estoy muy traumada. Sé que él (por Lucio) me perdonó. Ojalá yo me pueda perdonar”.

En su alegato de cierre, la fiscal Verónica Ferrero dio por probado que el 26 de noviembre de 2021 las acusadas “agredieron físicamente, en forma conjunta”, a Lucio entre las 17.30 y las 19.40 en la casa en la que vivían en Santa Rosa ocasionándole múltiples lesiones; y agregó que esas lesiones le provocaron la muerte luego de un período de agonía.

En base a la autopsia, Ferrero habló de un maltrato físico continuo con lesiones de vieja data y consideró que también quedaron acreditados los abusos sexuales en reiteradas ocasiones.

La fiscal acusó a Espósito Valenti de abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de realización con acceso carnal vía anal con un objeto agravado por haber sido cometido por la progenitora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años. Todo como delito continuado, en concurso real con homicidio calificado por ser la ascendiente, por ensañamiento y alevosía.

A Páez le imputó abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de realización y con acceso carnal vía anal con un objeto; agravado por haber sido cometido por la guardadora, con el concurso de dos personas y aprovechando la convivencia con la víctima menor de 18 años; todo como delito continuado; en concurso real con homicidio calificado por ensañamiento y alevosía.

Según fuentes judiciales, con estas acusaciones a las acusadas les correspondería una pena de prisión perpetua.

Por otra parte, el apoderado de la querella particular, José Mario Aguerrido, que representa a Christian Dupuy, adhirió a esas acusaciones y agregó la agravante de odio de género para el homicidio, ya que, según sostuvo, esa fue la motivación para matar a Lucio. En su opinión, eso quedó probado a partir del nivel de violencia continua que existió hacia el niño.

La defensora oficial de Páez, María Silvina Blanco Gómez, sostuvo afirmó que no existió un homicidio agravado sino un homicidio preterintencional, es decir que no existió dolo (intencionalidad) y que la imputada no buscó el resultado muerte. A continuación enumeró siete conductas que la imputada ejecutó para evitar el deceso del niño, como la práctica de RCP para reanimarlo, su traslado a la posta sanitaria, la búsqueda de ayuda en la policía y el llevarlo al hospital Evita.

El defensor oficial Pablo De Biasi, en tanto, pidió la absolución de Espósito Valenti porque, aseguró, “en el lugar de los hechos hubo una persona y no dos” y descartó la coautoría del homicidio. También descartó cualquier responsabilidad de la madre por omisión.

Fueron en total 18 las audiencias a puertas cerradas que tuvieron lugar en el marco de este juicio. El 2 de febrero los jueces Aníbal Olié, Alejandra Ongaro y Daniel Sáez Zamora darán a conocer la sentencia.

Las defensas de las acusadas solicitaron la división del debate, lo que comúnmente se denomina juicio de cesura o cesura de juicio. Eso es posible “cuando la pena máxima de los hechos punibles imputados, según la calificación jurídica de la acusación y del auto de apertura, supere los seis años de prisión”, de acuerdo a lo que establece el artículo 343 del Código Procesal Penal de La Pampa.


Por eso, cuando se conozca la sentencia, el Tribunal solo resolverá si Espósito Valenti y Páez son culpables o inocentes, pero no fijará una pena. Para ello habrá una nueva audiencia en un plazo no mayor a los 15 días a partir de conocerse el fallo.

CRM


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